En este módulo, se abre una puerta vital del proceso somático, pues al explorar los diferentes sentidos de manera vivencial: el tacto, la propiocepción, la kinestesia, el gusto, el olfato, el oído y la vista, se introduce un vocabulario sensorial y perceptivo que; por sí mismo, nos aporta conocimiento de quiénes somos como individuos.
El proceso continuo de sentir, interpretar lo que sentimos y responder a esta interpretación con acciones y movimiento, es lo que construye nuestra percepción de quienes somos y como nos relacionamos con el mundo. El hacernos conscientes de dicho proceso es esencial para experimentar transformaciones profundas en nuestro ser.
Nos damos cuenta de que la manera en que utilizamos nuestros sentidos es en sí una práctica de consciencia. Afinamos la observación de nuestros hábitos de percepción y como estos afectan la forma en que nos movemos en el mundo.